Decorar el árbol de navidad
Lo habitual cuando pensamos en adornar nuestro árbol de Navidad, es que nos veamos desbordados por las infinitas posibilidades que en todas partes, nos ofrecen las tiendas con una gran variedad de adornos navideños, de diseños, colores y materiales de todo tipo.
Por eso a la hora de comenzar a planificar nuestro árbol lo primero que debemos hacer es definir un motivo para el mismo, es decir, pensar en un estilo, que puede ser clásico, moderno, natural, artificial, muy minimalista o muy cargado de color y brillos, pensar en los colores y claro que el espacio que este ocupará es fundamental para decidir el tamaño de nuestro árbol navideño y por consiguiente el tipo y cantidad de adornos que necesitaremos.
Una vez que tenemos el árbol, son tres los tipos de adornos que tradicionalmente combinamos: las luces, las guirnaldas, y los adornos para colgar.
El primero de los adornos que debemos colocar son las luces. Las luces proporcionan los efectos lumínicos que dan un entorno muy particular al ambiente en que coloquemos el árbol. Las más clásicas son las cadenetas de bombillas de colores intermitentes, pero la variedad de diseños es cada vez mayor. Podemos encontrar guías de luces de un solo color, de varios, con diferentes efectos de intermitencia, pero también las formas varían y podemos conseguir guías con luces en forma de estrellas, campanas, y muchas otras que se ajusten al diseño que planificamos.
Las guirnaldas, guías, cadena, cadenetas o cintas son los siguientes elementos que debemos escoger, y no necesariamente debemos colocar todas ellas, sino que por el contrario, debemos ver cuales se ajustan mejor para combinar con el resto de los elementos para que nuestro árbol navideño mantenga una armonía estética. Generalmente cualquiera de estos elementos aportan un toque de brillo por lo que las podemos encontrar en colores dorados y plateados, pero también en otros colores metalizados. Pero si nuestra opción apuesta a algo más natural o rústico podemos recurrir entre otros elementos a cintas de papel, tela o rafias.
Y por supuesto que los adornos colgantes son los que tal vez nos ofrecen mayor variedad de formas y materiales. Desde las clásicas bolas, a estrellas, angelitos pasando por un sin numero de diseños en diferentes materiales. Aquí podemos optar por adornos que conserven un aspecto común, que puede ser, elegir diferentes motivos en uno, dos colores o más colores, podemos combinar varios colores escogiendo una sola forma (esferas, estrellas, bastones, etc..), variar los tamaños o las combinaciones que nuestra imaginación admita.
Incluso podemos renovar nuestro árbol navideño cada año solo con algunos toque y modificaciones, como pintar adornos de años anteriores en otros colores, agregarles brillos, cintas o realizar a mano nuestro propios adornos.
Y no debemos olvidar el principal de los adornos que es el que lleva en su punta, tradicionalmente una estrella, pero también puede ser un ángel o alguna otra forma.
Solo hay que poner manos a la obra y disfrutarlo.
Imágenes: hogar.name, life123, artesanum, lasmanualidades
- Categorias: Decoración, portada
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2 Comentarios al Artículo: Decorar el árbol de navidad
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[...] Cuando los primeros evangelizadores cristianos llegaron al norte de Europa en la primera mitad del siglo VIII encontraron allí una tradición de adorar a un árbol, en fechas próximas a la Navidad en honor a las deidades regionales. A partir de allí podemos encontrar varias versiones respecto a lo sucedido, una dice que San Bonifacio cortó este árbol que representaba al Yggdrasil y en lugar de este plantó un pino, que por ser perenne, simbolizó el amor de Dios, el cual adornó con manzanas y velas. Las manzanas simbolizando el pecado original y las tentaciones, y las velas representaban la luz de Jesucristo como luz del mundo. Otra de las versiones dice que San Bonifacio, predicaba un sermón procurando convencer a los druidas alemanes de que el roble no era un árbol sagrado cuando un roble cayó destrozando todos los árboles a su alrededor de los que solo se mantuvo en pie un pequeño abeto lo cual San Bonifacio interpretando como un milagro, llamó el árbol del Niño Dios. Estableciéndose como costumbre para sucesivas Navidades celebrar plantando abetos, lo que con el tiempo fue evolucionando en lo que hoy conocemos como clásico árbol navideño. [...]