
Los almohadones son una opción económica para resaltar diferentes ambientes y espacios con muy poco dinero. Además, cuando te canses del color, estampado o motivo, podrás cambiar las fundas y recrear una decoración nueva.
Te damos algunas ideas y consejos útiles:
1. Cuando decores con almohadones, seguí un mismo patrón cromático.
Es decir, elegí un color determinado y utilizá mayores y menores tonalidades. De esta forma el diseño final será mucho más fino, agradable y profesional.
2. Procurá que las telas sean lavables y de colores intensos.
Esto maximizará la vida útil de cada almohadón, mejorando el aspecto general del ambiente.
3. Jugá con el constraste de tamaños y formas.
Esto convertirá un montón de almohadones en un punto visual atractivo y sofisticado.
Los pequeños almohadones cilíndricos se usan muchísimo.
4. Limpieza de cada almohadón.
Sacudí los almohadones afuera de tu casa e higienizalos con una pasada de desinfectante en aerosol. Esto evitará que habiten ácaros y microorganismos nocivos, que causan alergia en muchas personas (sobretodo cuando habitan en la casa mascotas como perros y gatos que diseminan pelos en muebles y demás objetos).
Compártelo!